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La Guardia Urbana practica en un año 1.200 pruebas menos de alcoholemia

SAPOL denunció la falta de alcoholímetros y de etilómetros en las unidades policiales.

SIN ALCOHOLÍMETROS

La noticia del descenso del número de pruebas practicadas coincide con la denuncia de la propia UGT y del Sindicato de Agentes de Policía Local (SAPOL) recogida hace dos meses por este medio sobre la falta de alcoholímetros y de etilómetros en las unidades policiales. El pasado julio, SAPOL aseguró que los aparatos casi han desaparecido y que hay patrullas que tienen que esperar hasta dos horas para disponer de uno en un control. 

El cuerpo policial tiene entre 80 y 90 alcoholímetros y etilómetros. "Pero la mitad están estropeados o se tienen que calibrar", denunció en julio secretario general de SAPOL, Manel García. El representante sindical afirmó que los trabajos de calibraje los hace una empresa de Madrid, lo que provoca que los aparatos tarden varias semanas en volver a estar disponibles.

APARATOS DISTINTOS

Los alcoholímetros y los etilómetros son aparatos distintos. Ambos sirven para hacer soplar al conductor y ver el nivel de alcohol, pero únicamente el segundo imprime el ticket con la hora en que se han llevado a cabo las pruebas y el nivel de alcohol. "El ticket es necesario para las diligencias o si el caso llega ante la Justicia", precisa García. Los etilómetros también son más precisos, pero más delicados y caros.

En un control de alcoholemia, primero se utiliza un alcoholímetro. Si la prueba sale negativa, aquí se acaba el procedimiento. En cambio, si sale positiva, hay que usar el etilómetro. A veces las patrullas tienen que esperar una hora y media o dos para disponer de un etilómetro con el ciudadano en el punto de control", critica García. 

LOS DROGOTEST, "LOTES DE JUGUETE"

A mediados de 2018, UGT ya puso sobre la mesa los problemas con los alcoholímetros. El sindicato recuerda que reclamaron una auditoría de los alcoholímetros sin obtener respuesta. UGT añade que también se quejaron del mal funcionamiento de los drogotest, que las fuentes consultadas definen como "lotes de juguete" que fallaban o tardaban lo suyo en dar positivo o negativo.


Fuente: Metropoli Abierta

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