imagen-noticia
Acción sindical

No se puede echar la culpa de todo a los demás

Todos somos conscientes y conocedores que desde marzo de 2020 a consecuencia de la pandemia nuestras vidas, nuestro entorno, nuestra sociedad y el mundo en general han cambiado.

La mayoría hemos sufrido la pérdida de un familiar, de una persona muy allegada o de algún conocido.

Hemos visto como cerraban comercios, empresas que no han podido aguantar la situación, hemos visto como la economía del país se venía abajo aumentando las cifras del paro y los ertes a cifras nunca vistas.

Por eso siempre hemos dicho y seguimos manteniendo que era un error monumental denunciar el convenio el año pasado, siendo una enorme irresponsabilidad de quien lo hiciera y con ello, crear una hipoteca para la plantilla.


Todo y con las advertencias de la parte sindical y sin consultar a la plantilla, hubo quien denunció el convenio, concepto muy licito pero irresponsable y temerario, porque de entre otras cuestiones, ya se sabía que solo había una pequeña cantidad de dinero para repartir, por lo que todos opinaban que se tenía que denunciar, pero que no era el momento adecuado.

El sentido común nos aconsejaba que era mejor esperar un año y así poder presionar a la administración en las elecciones municipales.

El resultado de esa denuncia es un nuevo acuerdo de condiciones laborales que no satisface a nadie, que no ha servido para recuperar poder adquisitivo ni rebajar cómputos horarios, con muy pocas mejoras sociales… en resumen, nos ha hipotecado hasta diciembre de 2024 con un aumento del 1.5%.


Y como en tantas otras situaciones, estos señores de la función pública, acostumbrados a apropiarse del mérito del trabajo ajeno y a desentenderse de sus compromisos, no asumen sus responsabilidades y lo que es peor y es un acto de cobardía, se dedican a echar las culpas de su incapacidad, ignorancia e irresponsabilidad a los demás.
 
Resulta que la culpa es de CCOO y UGT porque han firmado el nuevo acuerdo (si no se hubiese denunciado no se tendría que firmar) o de la Intersindical porque les seguían el juego al ser nuevos. Igualmente culpan a SAPOL de que solo asistieran entre 15 y 25 personas a las manifestaciones convocadas por ellos y recriminan a la plantilla que sea tan vaga y se queden en casa sin darles soporte (cuando fueron ellos quienes ignoraron y menospreciaron a la plantilla, no teniendo en cuenta su opinión antes de denunciar el convenio).

En este sentido hemos de felicitar a la CGT, que durante toda la negociación ha sido respetuoso tanto con el resto de los sindicatos como con los compañeros y compañeras que estaban en las mesas negociando, ha sido critica con las propuestas presentadas por la administración, pero ha dedicado todos sus esfuerzos en intentar conseguir mejoras para los colectivos a los que defiende y finalmente ha explicado por qué no ha firmado el convenio.

En toda esta película solo hay un culpable y que con su denuncia del acuerdo anterior ha ayudado a la administración, ahorrándole mucho dinero en un futuro a cambio de hipotecar durante cuatro años a toda la plantilla.


¡BRAVO, SEÑORES DE LA FUNCIÓN PÚBLICA!



Continuará…



DIRECCIÓN SAPOL

 

Ver documento

  • Tags

Comparte esta página